MEXICO: EL GOLPE DE ESTADO QUE VIENE

Por Oscar Garza Bello

Ya ocurrió en Chile en los 70 y ahora en Venezuela: un golpe de estado contra democracias socialistas que se transformaron en dictaduras de tinte comunista-populista. ¿Por qué no habría de ocurrir en México ante la amenaza socialista de AMLO?
 
AMLO cuenta con 30 millones de fanáticos idiotizados y acríticos que lo apoyan incondicionalmente. Sin embargo, sus decisiones apuntan a un descalabro económico mayor que se inició con la cancelación del NAIM en Texcoco. El error de octubre nos está llevando a un camino de devaluación, caídas de la bolsa de valores, menor inversión extranjera y doméstica, mayor incertidumbre, desconfianza y desempleo, y tasas de interés altas. Como lo dice el importante empresario, Claudio X. González, “van de ocurrencia en ocurrencia y de pifia en pifia”.
 
Cuando a esos 30 millones la crisis les golpee en sus bolsillos, y sobre todo en sus mesas, la luna de miel terminará y el mesías tropical perderá parte de su apoyo popular. De hecho, ya hay algunas pocas personas que afirman arrepentirse de haber votado por AMLO y MORENA.
 
Con la intención de recuperar el capital político perdido, el mesías hablará de conspiraciones imaginarias, y buscará chivos expiatorios para inmolarlos en el altar “anticorrupción”. Por tal motivo, se irá contra los priistas e incluso contra EPN, para sacrificarlos en un espectáculo mediático y así distraer a sus fanáticos con un gran circo romano.
 
Pero el mesías enfrentará también críticas por los escándalos de corrupción que emanen de MORENA. Estos incluso ya comenzaron, desde los excesos “fifí” de sus propios hijos, hasta legisladores homicidas, narcos, secuestradores, defraudadores y ladrones.
 
AMLO intentará comprar tiempo en lo económico sustituyendo la inversión privada con gasto público para generar empleos. Como ya se ha observado en otros países con gobiernos populacheros, esa medida generará un pequeño repunte de corto plazo, pero a costa de mayor endeudamiento público e inflación, seguidos de un desplome mayor de la confianza y la productividad.
Al final, no todos, pero si varios millones de los que votaron “por el cambio”, se sentirán profundamente desilusionados y desesperados, por lo que dejarán de creer en el mesías cuando vean que las cosas no solo no mejoran, sino que empeoran. Ese será el momento de debilidad del mesías, cuando las élites acostumbradas a mandar decidan bajarlo de la silla presidencial. Ese será el tiempo de EL GOLPE DE ESTADO QUE VIENE. Tal acción contará con el respaldo no solo de pesados actores de la economía, la política y la milicia, sino también de amplios sectores de la clase media mexicana, y hasta discretamente, de los EEUU.
 
¿Por qué los actores deben esperar hasta ese momento? Primero, porque deben darle tiempo al nuevo tlatoani de enmendar sus prematuros errores (no creo que lo haga), y quizá hasta le envíen a AMLO un mensaje contundente de advertencia que será mejor que escuche. Segundo, porque una acción anticipada no contaría con suficiente respaldo popular. Tercero, porque de intervenir los militares en un golpe de estado, el acuerdo debería ser que, para evitar una intromisión de EEUU por motivos de su seguridad nacional, los golpistas deben entregar el poder a una junta interina de gobierno que, por medio del INE, convoque a nuevas elecciones y se reestablezca pronto la normalidad institucional, pero, asegurándose de que la población mexicana esté suficientemente cansada del experimento populista para que no gane otro mesías tropical, por eso Brasil eligió a Bolsonaro, ya estaban cansados de los populistas de izquierda.
 
Ojalá y que, ante el reciente ejemplo de Venezuela, el mesías tropical recapacite y corrija el rumbo antes de que sea demasiado tarde y se cumpla el pronóstico descrito. Pero no me hago ilusiones, pues AMLO solo ve la realidad que él mismo construye en su anquilosada, delírante, megalómana, autoritaria y caciquil mente de los años 70.
 
SOBRE EL AUTOR: Oscar Garza Bello es economista, consultor de negocios, financiero y fiscalista. Graduado Licenciado en Economía por el ITESM, Master en Administración Pública por la Universidad de Harvard, y Master en Administración de Negocios por la Escuela Kellogg de la Universidad Northwestern. Se ha desempeñado profesionalmente en los sectores privado, no lucrativo, la academia, y los 3 niveles de gobierno.
Twitter: @OGarzabello

2 comentarios

  1. Concreto y corto, sin embargo, creo que lo de Venezuela tiene que ser un ” estate quieto” para López, de allí que el pseudopresidente esté buscando el respaldo de Rusia, sólo para minimizar los resultados que están por venir si Maduro caé. De ser así, entonces espero entienda que el país, no aguantará más vaciladas con las que ha envuelto a sus adeptos y que la otra parte de los ciudadanos nunca hemos creído.

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