EL NAIM Y AMLO EL NERÓN MEXICANO

Por Oscar Garza Bello

Lo más valioso que se perdería con la cancelación del NAIM, no es lo ya invertido en construcción, y la reparación del daño a bonistas y contratistas, ni tampoco lo es el tener que gastar millonadas adicionales en construir Santa Lucía. Lo más caro del Error de Octubre de AMLO es lo que los economistas llamamos, el COSTO DE OPORTUNIDAD, que se refiere a la pérdida de beneficios potenciales de un mayor tráfico de viajantes, turismo y carga, la disminución de costos logísticos, y, sobre todo, la pérdida de confianza en México como lugar de oportunidades de inversión. Es decir, los inversionistas nacionales y extranjeros preferirán evitar a nuestro país e invertirán en otros países que les ofrezcan seguridad económica y jurídica como Brasil, que con la llegada del capitalista Bolsonaro, se ha convertido en un imán para los capitales extranjeros.

Según MEADE, el costo de la cancelación del NAIM estima sería de 145 mil millones de dólares. El PIB del año 2017 fue de 1,150 miles de millones de dólares, eso significaría que la pérdida por cancelar el proyecto sería de más del 12% del PIB. Comparemos esa cifra con el costo del FOBAPROA, según el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), el costo del FOBAPROA que fue de 14.5%. La gran diferencia es que el FOBAPROA fue un mal necesario como respuesta a una crisis ya desatada, mientras que la cancelación del NAIM, generaría una crisis totalmente evitable, que se producirá por la necedad y capricho de un presidente delirante, megalómano, mesiánico y populista.

Un tema del que ya no se ha hablado los últimos días, es el de la seguridad aérea. El proyecto del NAIM tiene décadas de estudios técnicos y la certificación de MITRE, organismo no lucrativo de investigación científica y tecnológica en temas de seguridad, afiliado a la mejor escuela de ingeniería del mundo, el Massachusetts Institute of Technology. La certificación de este organismo garantiza que la Federal Aviation Agency (FAA) permita a aviones de EE.UU. volar a la ciudad de México.

Sin embargo, el proyecto del aeropuerto en Santa Lucía no solo NO cuenta con tal certificación de seguridad, sino que MITRE ha declarado que la cercanía de Santa Lucía con el actual aeropuerto de la Ciudad de México, constituye un riesgo de seguridad pues habría demasiada interferencia de operaciones aéreas. Esto significa que AMLO podría tirar a la basura miles de millones de dólares y construir un aeropuerto que no solo no recibiría aviones de EE. UU., sino que podría costarle al actual aeropuerto perder su acreditación de seguridad y no recibir más vuelos de EE. UU.

Otros problemas ligados a la seguridad han sido detectados por la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) desde 1995. En un estudio firmado por el entonces comandante de la Base Aérea Militar Número 1 de Santa Lucía, Juan Arturo Villasana Castillo, se exponen las inadecuadas características de subsuelo: “es del tipo arcilloso expansivo, por haber sido en el pasado un lago, lo cual ha provocado hundimientos en las pistas y carretera de acceso a la base y algunas instalaciones… lo que representa una limitante para aeronaves de gran tonelaje”. Además, la niebla es otro factor de alto riesgo. Esta se presenta en temporada invernal y en años lluviosos; inicia en octubre y se prolongan hasta enero. En días de mucha neblina la base aérea se cierra entre las 6 y las 10 de la mañana y en ocasiones hasta las 12 del día.

En otras palabras, la necedad y capricho de AMLO podría dejar a la CDMX sin recibir vuelos internacionales pues otras naciones emularían a los estadounidenses y por cuestiones de seguridad, no autorizarían a sus aviones a aterrizar en la Ciudad de México. Pero a AMLO parece no importarle el ridículo internacional y los costos que una situación de tal magnitud acarrearía. AMLO es como un Nerón tocando la lira mientras observa como Roma se quema, pero ahora los quemados seríamos los contribuyentes mexicanos.

SOBRE EL AUTOR: Oscar Garza Bello es economista, consultor de negocios, financiero y fiscalista. Graduado Licenciado en Economía por el ITESM, Master en Administración Pública por la Universidad de Harvard, y Master en Administración de Negocios por la Escuela Kellogg de la Universidad Northwestern. Se ha desempeñado profesionalmente en los sectores privado, no lucrativo, la academia, y los 3 niveles de gobierno.

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Twitter: @OGarzabello

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