AMLO, SÉNECA Y CALÍGULA

Por Óscar Garza Bello

Calígula y el sabio filósofo Séneca fueron contemporáneos. De hecho, Séneca ya era miembro del senado romano cuando Calígula fue nombrado emperador en el año 37 después de Cristo. Se sospecha que Tiberio, el antiguo emperador, fue envenenado por Calígula (apodo que significa “botitas”, y que le dieron los soldados romanos cuando de niño lo entrenaron en el arte del combate).

Séneca era considerado uno de los más elocuentes oradores del senado. Al principio, Calígula aparentó respetar al sabio senador, pero no siempre es bien visto ser grande e influyente por quienes son tiranos. Calígula pronto comenzó a exhibir un comportamiento autoritario, arbitrario y despótico, algo que Séneca no vio con buenos ojos. Y esto lo hizo perder el favor del César, quien lo atacó acusándolo de dictar discursos que son solo fuegos artificiales, palabras huecas, meras piezas adornadas de oratoria para el lucimiento personal de Séneca. En términos de la 4T, Calígula acusó al sabio filósofo de ser un crítico “fifí”.

Las extravagancias, excesos y locuras de Calígula, preocupan a las altas esferas políticas y económicas, así como a los ciudadanos educados y más analíticos. Pero el emperador cuenta con el beneplácito de la muchedumbre, las masas se sienten gustosas con los espectáculos grotescos que el César les brinda. En su populismo, Calígula llega al extremo de subir a la Basílica Julia, sede del Tribunal de los Centunviros, y ante el regocijo de las masas populares, durante varios días se dedica a lanzar grandes cantidades de monedas que habían sido recaudadas de los impuestos que pagaban los ciudadanos romanos trabajadores. Cualquier parecido con los subsidios de AMLO a los ninis y demás parásitos, no es mera coincidencia, es una estrategia del tirano para mantener al miserable pobre, pero agradecido dándole paliativos y remedios de corto plazo.

 


 

Calígula llegó a excesos que rayaron en la locura, como nombrar cónsul a su caballo preferido. Hemos visto como AMLO, guardando las proporciones, ha nombrado no a caballos, pero sí a muchos “burros” como secretarios de estado.

El enfrentamiento entre Calígula y Séneca llega al punto de que el emperador ordena que el senador se presente ante él, y con odio, desprecio, arrogancia y furia, el César le dice al senador: “Lo mejor para todos sería que te suicidaras”, lo que obliga a Séneca a exiliarse para salvar su vida. Guardando las proporciones, esto es, por lo menos en términos políticos, lo que AMLO ha hecho con los ministros de la corte, y con todo poder independiente que cuestione sus locuras, arbitrariedades y excesos, tal y como le sucedió al crítico de AMLO, Guillermo Ignacio García Alcocer, Comisionado Presidente de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), a quien AMLO y su jauría acusaron hasta de ejercer su puesto presentándose un conflicto de intereses.

No hay nada nuevo bajo el sol, tiranos como AMLO siempre han existido al igual que masas imbéciles que los vitorean y apoyan de forma incondicional. Tampoco son nuevas las políticas sociales y económicas de AMLO, estas ya se han aplicado en distintos países y épocas con el mismo resultado: el fracaso total, y el empobrecimiento aún mayor de las masas idiotas que apoyaron al tirano y sus políticas suicidas.

 


 

Si no frenamos al tirano y nos convertimos en un país de instituciones independientes, de leyes que protejan los derechos de propiedad y el libre mercado, nos convertiremos en otro estado fallido como Venezuela. ¿Por qué las élites económicas han sido tan cobardes, tibias y hasta cómplices del dictador? ¿Creen que eso salvará sus imperios económicos? ¿Qué no han aprendido nada de la Historia?  ¿Qué no saben que los empresarios venezolanos que siguieron esa misma política perdieron sus empresas y tuvieron que exiliarse?

SOBRE EL AUTOR: Oscar Garza Bello es economista, consultor de negocios, financiero y fiscalista. Graduado Licenciado en Economía por el ITESM, Master en Administración Pública por la Universidad de Harvard, y Master en Administración de Negocios por la Escuela Kellogg de la Universidad Northwestern. Se ha desempeñado profesionalmente en los sectores privado, no lucrativo, la academia, y los 3 niveles de gobierno.

Facebook/Twitter: Ogarzabello

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